lunes, 23 de mayo de 2011

Dos velas para el diablo.



¿Qué..qué me pasa? Me encuentro rara..ligera..demasiado ligera..
No siento nada..tengo miedo, sí..estoi asustada, estoy triste, rabiosa..pero no tengo frío, ni calor, ni hambre..ni siquiera noto el suelo bajo mis pies. No toco nada. No veo ni oigo nada. ¿Qué está pasando? ¿Dónde está mi padre? ¿Jotapé? ¿A..Angelo?

[...]

Intento gritar, furiosa y angustiada a partes iguales, pero me temo que ya no tengo voz. Trato de palpar lo que se supone que es mi cuerpo, pero no puedo. Ya no tengo cuerpo. Solo soi una sombra, un recuerdo. Un ridículo fantasma.
Quiero llorar, pero no tengo lágrimas. Quiero romper algo, cualquier cosa, pero soi tan intangible como las nubes. Quiero desahogarme de alguna manera, pero no puedo. No tengo forma de expresar mi miedo, mi dolor y mi frustación.
Ahora sé o, mejor dicho, tengo la total y absoluta certeza de que estoi muerta. Y lo recuerdo todo. Aquel demonio malnacido me empujo a la vía, luego sentí un golpe tan fuerte que me dejó sin respiración..y para cuando la sensación de dolor llegó a mi cerebro, yo ya estaba hecha un fiambre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario